La mayoría de comportamientos que generan dificultades o hacen incompatible la convivencia con el perro tienen solución, en muchas ocasiones fácil y económica. Sin embargo es frecuente que sean motivo de que los propietarios, desesperados, tomen medidas radicales, apartando al perro del núcleo familiar.Hoy día esto no es necesario casi nunca pues existen tratamientos avanzados para estos problemas.